Hieromártir Daniel Sisoev: Sobre la misión en masas

Hoy, durante la Divina Liturgia presté atención a eso de que Cristo no evitaba predicar a la multitud. Y al mismo tiempo utilizaba también los medios terrenales para la mejora del sonido. Él se alejó un poco de la ribera para que oigan mejor Sus palabras aquellos que estaban en la ribera. Cuando aquí critican a los misioneros (y especialmente al Patriarca) por hacer la misión en masas o por predicar en los estadios, ellos entonces tienen que criticar y a Cristo también…

Creo que bajo la luz del Evangelio se debe hacer así como lo hacía y el mismo Señor – anunciar la palabra de Dios cuanto a las masas tanto y a los hombres personalmente. La cosa principal no está en “dónde se hace la misión”, sino en “de qué se habla“. Si en un estadio se anuncia la palabra de Dios en lugar del comportamiento salvaje de los hinchas – eso es el uso correcto de un estadio. Si a un hombre se llama personalmente a la Iglesia usando las mentiras (por ejemplo como esa de que “Dios no castiga a nadie. No Le tengas miedo, sólo ámalo, y Él te va a librar de todo), pues, eso es entonces un mal evidente.

Al mismo tiempo es importante recordar que no es importante de cuál manera exterior un hombre ha sido traído a la Iglesia, sino lo importante es que, entrando en la Iglesia, el hombre debe creer como la Iglesia – no diferentemente. Y si la misión está dedicada a esto, entonces esto está bien, y si no – entonces esto está mal.

Me parece que las disputas sobre la forma de entregar el Evangelio existen justamente porque de tal manera la atención de los hombres se desvía de aquello que se predica. No debemos buscar popularidad entre los hombres, sino por respeto hacia ellos, es necesario anunciarlos la claramente expresada palabra del Señor. Y eso lo que en día de hoy se llama “la misión” (por ejemplo, la educación militar-patriótica, discursos sobre la cultura espiritual etc) de ningún modo representa la misión. Nosotros debemos ser testigos de la salvación la cual nos regaló Cristo, y no elegir a cuál auiditorio nos vamos a dirigir. No decir eso como “primero convertid a los rusos, y después nos vamos y a otros pueblos”, sino anunciar el Evangelio a todos nuestros prójimos sin excepción: tanto a los rusos como y a los tártaros, judíos y a los papuanos. Sin depender de la condición social e edad.

 

Fuente: http://pr-daniil.livejournal.com/56561.html  traducido al idioma serbio: http://www.svedokverni.org/o-pitanju-masovne-misije-svestenomucenik-danil-sisojev/

Traducido al castellano por Marko

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